Lo primero que ves si te paseas por casa de los Fanshaw a primeras horas de la mañana es a una deslumbrante Cassandra Lápida que sale puntual hacia su puesto de trabajo como Directora de la Prudence Promotion Company, la empresa que organiza todo tipo de eventos lúdicos en Nieuwe Stad. Guapa, bien vestida, perfectamente maquillada y... Hablando sola. Cassandra está en uno de sus mejores momentos físicos, tras los "problemas de salud" que sufrió antes de su llegada a Nuevo Hooba Noobie, pero su salud mental... Digamos que no se ha recuperado aún.
Tan solo unos minutos después, Iván parte para el Instituto, o eso creen sus padres. El aspecto físico de Iván es también inmejorable y las horas de gimnasio se notan. Si hacemos cuentas, ¿cuántas horas pasa Iván entre el Instituto, haciendo los deberes, en su recién conseguido trabajo en el Mausoleo local y en el gimnasio? No nos salen los números.
Dos horas de aburrida espera después, Nicholas aparece por el jardín de su casa, aún en batín y charlando sin parar amigablemente con alguno de sus innumerables amigos. Sin duda están organizando la fiesta del día. Poco o nada parece haberle afectado su escandalosa destitución como Presidente del Verliezend, el partido de la oposición en el Gobierno de Hooba Noobie. El desfalco que ha llevado a cabo de las cuentas de su grupo político no le ha pasado factura a su humor. Sí que lo ha hecho con el partido, pero eso a Nicholas le importa poco. Un fracaso electoral de su hombre de paja, Nobel Slytherin, forzaría su regreso con honores y, entonces, todo quedaría olvidado. Sin embargo, Nicholas hace un esfuerzo, se viste, le echa un ojo y algo más, si se deja, a la empleada del hogar, le suelta a ésta algún que otro comentario vulgar y parte para su empresa, la misma que dirige su esposa.
Sin duda los Fanshaw no son una familia al uso. En su casa se celebran diariamente fiestas, más o menos populares pero siempre multitudinarias. Nicholas ostenta el título de Anfitrión Legendario y pocos son los invitados que se resisten a asistir. Incluso Iván intenta no perdérselas, y digo incluso porque, teniendo en cuenta la mala relación que existe entre padre e hijo, es curioso verlos a los dos juntos recibiendo invitados y pasándoselo en grande. Suponemos que Iván ha heredado de su madre la capacidad para convivir con alguien que te conviene aunque no te guste demasiado. Lo que sí es seguro es que Iván ha heredado de su madre la coquetería. Impecable, no deja pasar la oportunidad para hacerse querer entre las chicas. Un aviso para Sofía Stenhammar, novia de Iván: intenta asistir a todas las fiestas a las que vaya tu chico y no te marches hasta que la última posible rival lo haya hecho...
Pero Iván tiene proyectos más arriesgados en mente. Harto de los desprecios de Nicholas y siendo consciente de que cuando se mira al espejo no se encuentra ningún parecido con su padre y que, tarde o temprano, ésta será un arma que Nicholas usará en su contra, Iván ha decidido independizarse lo antes posible. Ya montará en su propia casa las fiestas que quiera, su carisma seguro que le ayuda. Incluso podrá invitar a ellas a su hermano Marcelo al que hace tiempo que no ve y que también huyó en cuanto pudo de sus padres.
Iván es valiente y lo conseguirá tal y como lo tiene planeado. El otro plan, el de entrenarse en el gimnasio para hacerle ver a su padre a base de puñetazos qué piensa de él, veremos a ver si lo cumple. Y no digamos el deseo, más a largo plazo, que tiene Iván: convertirse en Superespía internacional.
En cuanto a los papás, bueno, qué decir de la pareja que más escándalos han dado de toda la población de Hooba Noobie. Ellos se defenderían diciendo que ya que son propietarios de una empresa de espectáculos hay que darlos, pero lo cierto es que ambos son incapaces de controlarse. Cassandra es ambiciosa, una cazafortunas a la que le salió bien la jugada y que tuvo dos hijos, sin gustarle demasiado los niños, para asegurarse parte del pastel del dinero de su marido. No le importa dejarse ver coqueteando con unos y con otros y acosando sin miramientos a quien se le antoja. Por su parte, Nicholas, hace uso de su mezquindad para dejar ver su cara más ambiciosa, la del empresario que ansía controlar el mundo de la política y así, de rebote, el de los negocios de todo un país. Es capaz de camelar a gente tan íntegra como lo es el General Ring Ring Reclutas o de codearse con la crème de la crème empresarial de Hooba Noobie (el ejemplo más palpable, Manolo Romero, su, hasta hace poco, compañero de partido) a la vez que se rodea de otros colaboradores políticos más que cuestionables.
Pero ellos son así y no les va mal. Y podríamos seguir, pero este artículo sería aún más largo de lo que ya es. Prometemos no dejar en paz a los Fanshaw. Una zambullida en su pasado y hay para completar una edición especial de esta publicación. Dejémoslos en su sesión semanal de spa para que se pongan en forma y no nos defrauden.
Greta O'Really









