Qué guay es ser hippie pero, ¡qué aburrido! Y sobre todo, ¡qué cansado! Y si no que se lo digan a Ofelia Fantoche. Y además todo se complica si tienes un bebé en casa y aspiraciones a ser Maestra de las Artes...
La cosa funciona de esta manera: Ofelia se levanta muy temprano, se dedica a su bebé unas horas, luego intenta tocar la guitarra o escribir un poco para más tarde volver a ocuparse otro ratito de su bebé y entonces el resto de la tarde, y hasta bien entrada la noche, a su huerto. Pocas horas le quedan para salir a pasear, conocer gente, dedicarle tiempo a su pareja... Porque aunque lo pueda parecer, Ofelia no vive sola con su pequeño. Su marido anda por ahí también, sobre todo los fines de semana. Él, Jaime Pérez, es redactor de esta publicación y en su trabajo o con su bebé emplea todas las horas que le caben en un día. Tampoco es que la rutina de Jaime sea más divertida que la de Ofelia pero, al menos, sale a trabajar fuera de casa, está al aire libre, que es lo que le gusta y, en definitiva, conoce un poco más de mundo. Y digo de mundo, sin referirme a sus habitantes, porque Jaime no tiene amigos en Nieuwe Stad, cosa que sorprende siendo él un impetuoso e hipersensible romántico empedernido con fama de gran besador. Claro, está Trinity Wiseman con la que Jaime mantiene una especie de relación mezcla de amistad/admiración profesional, pero amigos, amigos,... ninguno.
Pero, por otra parte, hay quienes recomiendan que el mejor lugar en que puede estar Ofelia sea, precisamente, su casa. Tiene fama de gorrona, no sabemos si merecida. Desde luego, su único amigo en la ciudad, Tristán Lápida, no recuerda ningún gesto gorrón por parte de Ofelia pero quizás haya sido por falta de oportunidades, no es que se vean demasiado... Y luego está su falta de escrúpulos. Un ejemplo: jueves por la mañana, centro de Nieuwe Stad. Ofelia paseando con su pequeño Dragan. Llaman la atención por ser los dos tan monos y, de repente, Ofelia vomita en mitad de la acera... Ella alega una comida en mal estado, suponemos que se referiría a alguna preparada por Jaime, al que critica constantemente por sus malas artes culinarias, pero lo cierto es que el numerito no fue nada agradable. ¿Tendría algo que ver, más bien, esa dieta vegetariana tan peculiar que Ofelia presume seguir? Quizás fuera cierto, el despiste es otro de los rasgos de Ofelia y seguro que tomó la comida en mal estado por error. Menos mal que es de metabolismo rápido y el suceso no tuvo mayores consecuencias...
Pero aún hay otro aspecto de la vida de Ofelia que es bastante aburrido: su relación con Jaime. Juntos desde el colegio, la separación en la época universitaria de Ofelia ha hechos estragos en la relación. Por pura inercia han seguido con sus planes: casarse, tener muchos hijos e irse a vivir en la naturaleza, tener su propio huerto, vivir de él y de la pesca... Pero, para empezar, Jaime decidió tener unos ingresos más fijos y se dedicó al periodismo (sin tener los estudios, una paradoja curiosa porque es Ofelia la que tiene unos estudios universitarios en Filosofía que le sirven, quizás, ¿para hablar con sus plantas?); por otra parte, ese espíritu hippie de libertad en todo, incluso en las relaciones con terceros, ha hecho que la pareja haya vivido, cada uno por su lado, historias más que tormentosas que han dejado huella y que ahora dan a la suya un tono, digamos, que soso... Por lo tanto, ni viven tan en conexión con la naturaleza ni consigo mismos y apenas pasan horas juntos a lo largo del día (ni entre ellos ni con el bebé), ni los objetivos de los dos van en la misma dirección ni, a la hora de dormir juntos, saltan chispas en una relación ya muy desgastada. Pero cuesta mucho renunciar a un sueño tantas veces soñados y ahí andan ellos, intentando tener otro hijo y comiendo pescado y hortalizas como única dieta.
De todos modos Jaime es muy observador y, tarde o temprano, sabrá evaluar la situación, se acordará de que su deseo para toda la vida era algo tan excitante como lograr tener el acuario personal perfecto y las aguas volverán a su cauce. Y le darán algún que otro hermanito a Dragan con el que éste pueda practicar deportes, uno de sus rasgos (junto con el de excitable) y jugar juntos, eso sí, rodeados por la naturaleza...¡¡Suerte!!
Greta O'Really
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