No cabe duda, entonces, de lo fácil que ha sido para Tico cumplir su deseo de toda la vida: vivir por todo lo alto. Pero este deseo tiene truco. Así como el de Claudia, su mujer, es un deseo que, una vez cumplido, no da marcha atrás (ver a su extensa prole convertida en adolescentes), el deseo de Tico está a punto de convertirse en una pesadilla. La mejor casa de Hooba Noobie, un deportivo deslumbrante y una terapia de relajación para Claudia (que vive tremendamente estresada al tener que dedicarse no sólo a sus 6 hijos, sino a la educación de todos los escolares de Hooba Noobie desde su cargo de Concejala de Educación) están mermando unas cuentas que ya no deslumbran tanto como antes.
¿Maneras de sobrellevarlo? Claudia las tiene en casa. Disfruta con sus pequeños (sobre todo con Coqueline... no sé qué dirán los demás), se divierte enseñándoles nuevas cosas, compartiendo juegos con ellos... Y bueno, echando mano de su recién adquirida recompensa de "Multitarea". Por su parte, Tico, tiene unos métodos un tanto más, digamos, externos para pasar el rato. Si mis fuentes no me fallan, Claudia y Tico se conocieron siendo ella la asistenta del hogar que la agencia tuvo la osadía de mandar a casa de uno de los solteros más promiscuos de Ancient Town. Pues bien, Tico no ha perdido la costumbre de ligar con las asistentas, aunque, claro, los años no pasan en balde y, aunque conserve casi intacta la privilegiada forma física que le valió ser el deportista mejor pagado de Hooba Noobie (aunque quizás estemos hablando de otro usuario avezado del "Escultor de Cuerpos"), las chicas ya no caen rendidas a sus pies. Un consejo, Tico: si quieres ligar, ten paciencia, alguna cazafortunas picará tarde o temprano. Ah! Y vigila tus espaldas, recuerda que Claudia, es Hipersensible... y tiene ojos. Y otro método más que usa Tico: gandulear en el trabajo. En definitiva él es el dueño del equipo local... ¿qué tiene que hacer en realidad?
Pero no nos olvidemos de lo que comentábamos al principio, Claudia le consiente tanto a Tico que es capaz de: primero, dormir sola, porque Tico no soporta el llanto de las bebés en mitad de la noche y segundo, ceder finalmente y que sean las niñas las que duerman en el distribuidor de la primera planta...
Pero en esta familia, aparte de sus particulares vástagos, hay 6 niños. Exactamente 5 niñas y un niño, por este orden: Conrad Bream, Daphne, Ada Monroe, Collette, Eleonor y Coqueline. Un público más que suficiente en días de floja entrada en el Estadio de Westport (con entrada gratis, faltaría más, para eso papi es el dueño).
Aparte de las 2 bebés, de las que poco hay que decir salvo que van perfilando sus rasgos (Eleonor es un tanto malvada y odia estar al aire libre; y Coqueline es distraída y un alma solitaria), van aprendiendo a andar, a hablar, etc. Las 3 niñas más mayores son tan distintas entre sí que podríamos hacer un catálogo con ellas. Daphne es un ratón de bibliotecas, gruñona y frugal; Ada Monroe goza de un gran sentido del humor, es excitable y atlética; y Collette es distraída, fácil de impresionar y cobarde... Por su parte, Conrad Bream es un neurótico pero con sentido del humor y bastante torpe. De sus padres, me temo, sólo han heredado los rasgos negativos. Tico es un neurótico solitario que odia el arte y es un cobarde. En contrapartida es muy afortunado, salta a la vista. Claudia, sin embargo, entregada a su familia, es hipersensible, buena y amistosa, pero también bastante cobarde. ¿Quién dijo que había que ser valiente para tener 6 hijos?
Ada Monroe ha heredado también de su padre el gusto por los deportes y es la única, por el momento, que ha elegido su deseo para toda la vida: llegar a ser, como papá, una deportista superestrella. En realidad todos tuvieron, por unas horas este mismo deseo y fue tras el gran partido que el equipo local ganó 9 a 1 la semana pasada (ya se notan los fichajes). Pero el deseo pasó rápido, salvo en Ada Monroe. Ella es también la más sociable, sus mejores amigos Jackie Karlskrona y Rebeca Falstaff lo pueden corroborar; y una persona muy observadora. Sin duda, habrá que seguirla de cerca porque promete. Los demás se conforman con alguna que otra característica resaltable. Conrad Bream es un limpiador veloz y Collette ha conseguido la recompensa de "Entretenimiento gratuito" en el cine local...
Greta O'Really
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