sábado, 27 de octubre de 2007

¿Cómo murió Denise Suárez?

Una discusión, una llamada de teléfono, un paseo con el perro... Estos fueron los últimos acontecimientos vividos por Denise Suárez. Horas más tarde fue encontrada muerta en el salón de su casa por su hijo Gilberto.

Por la edad de Denise se podría deducir que, simplemente, su hora había llegado. No era muy mayor pero había superado ya los 60. No estaba en excelente forma física pero aquellos que la conocían hablaban de ella como de una mujer extremadamente elegante y cuidadosa de su imagen. Según la autopsia, falleció de muerte natural.

Pero entonces, ¿por qué una denuncia por asesinato?

La tarde de su fallecimiento Denise telefoneó a una conocida y le contó entre lágrimas que había discutido con su hijo. Según esta amiga, Denise estaba desolada. Nunca Gilberto le había levantado la voz y esa tarde le había dicho cosas muy duras. Ella estaba entregada en cuerpo y alma a su hijo y vivía por y para él.

Horas después del fallecimiento de Denise su hijo salía con unos amigos a tomar unas copas. A la vuelta de esa "celebración", la policía se presentó en su casa para notificarle una denuncia anónima acusándolo del asesinato de su madre.

Gilberto tenía coartada. El testimonio de su compañero de trabajo Sauyai Ramaswani aseguraba que Gilberto, el día del fallecimiento de Denise, lo había pasado junto a él en el estudio de grabación en Capital City y que él mismo lo trajo de vuelta a casa en su coche. Al llegar, ambos descubrieron el cadáver de Denise.

La misma noche en la que la policía cerró la investigación, dejando a Gilberto libre de cargos, éste organizó una fiesta en casa.

Gilberto Suárez es inocente. Así lo ha decretado la justicia. Pero alguien lo denunció por asesinato, y aseguró además tener pruebas contundentes que lo demostraban.

¿Quién es esa persona? ¿Por qué no sale a la luz con esos datos que dice conocer del fallecimiento de Denise? ¿Por qué la investigación se ha cerrado tan de golpe? ¿Quién es realmente Gilberto Suárez y a quién le debe su ascenso meteórico en su carrera como músico?

Por el momento sólo nos queda especular.

Jaime Pérez

miércoles, 3 de octubre de 2007

La transformación de la familia Clause

Jane y Santa, madre e hijo, disfrutaban hasta hace unos meses de una tranquila y apacible vida entre las montañas de Sim Ville. Pero para Santa su trabajo como ayudante de profesor en la escuela local de primaria y sus largas tardes sentado en el salón de casa con mamá y frente al fuego, no resultaban suficientes. Metido de lleno en los 40, sabía que algo le faltaba, pero qué, o mejor dicho, quién…

La descubrió una tarde mientras pescaba. Por el lago se acercó una joven, Marisa Pérez, un tanto desaliñada y descuidada,
pero que enseguida llamó la atención de Santa. Esta joven, optimista y despreocupada cambió la vida de los Clause.

Al principio, y muy posiblemente aún hoy, Jane no vio con buenos ojos esa “intrusión” en su organizada vida y en la idea que ella se había hecho de cómo tendría que ser la vida de su hijo. Si algún día Santa quería buscar una novia, había otras muchas candidatas más idóneas. Pero Santa desoyó estas recomendaciones.


Marisa se instaló en casa de los Clause y al poco tiempo la familia se incrementó con el nacimiento de Stan. Luego vino la boda, el inolvidable viaje de novios al parque natural de Minook (donde Santa tuvo el privilegio de conocer nada menos que a Big Foot), y la inesperada llegada de los mellizos Walter y Chandler.

¿Y mamá Clause? Pues asumió el papel de abuela abnegada como lo había hecho con el de madre. En definitiva, quería que su hijo fuera feliz y … “¡esos peques son tan lindos!” y “esta Marisa seguro que no les presta la atención que necesitan” y sobre todo “mejor me hacéis una habitación arriba, con los niños y yo los vigilo…”.


Trinity Wiseman