A tan sólo 2 semanas del comienzo de la campaña electoral para las primeras elecciones gubernamentales en Nuevo Hooba Noobie, un escándalo político sacude al partido de la oposición Verliezend. Su titular, Presidente del partido desde su fundación y candidato a la Presidencia de Hooba Noobie, Nicholas Fanshaw, ha sido acusado de apropiarse de los fondos recaudados por su partido para afrontar el proceso electoral y se ha visto obligado, por presiones internas de su partido, a abandonar la dirección del mismo y elegir a un nuevo Presidente y candidato. El elegido ha sido Nobel Weismüller, que encabezará ahora la candidatura de Verliezend.
Como consecuencias de esta incómoda situación interna, el partido se ha visto seriamente dañado y la situación es más que tensa entre sus miembros. Todo apunta a que, antes de la presentación oficial de candidaturas, el grupo pueda escindirse en dos y los electores se encuentren con un nuevo partido político conservador por el que optar. La nueva agrupación estaría formada por el ala más moderada de Verliezend.
Por su parte, el partido en el Gobierno, el Winnaar, puede no poder aprovecharse de esta crisis de la oposición para conseguir una mayoría absoluta, ya que también espera que a las próximas elecciones concurra un nuevo partido político de aire más progresista que, como mal menor, le pueda restar votos en las inminentes elecciones. Aunque lo que más se teme en el partido del Gobierno es que esta nueva formación reclute a miembros de sus propias listas, reduciendo así las posibilidades de obtener una mayoría suficiente.
Las primeras elecciones que se celebren en Nuevo Hooba Noobie no van a ser, ni mucho menos, tan tranquilas como algunos preveían. El juego político comienza. Vayan tomando posiciones.
Qué guay es ser hippie pero, ¡qué aburrido! Y sobre todo, ¡qué cansado! Y si no que se lo digan a Ofelia Fantoche. Y además todo se complica si tienes un bebé en casa y aspiraciones a ser Maestra de las Artes...
La cosa funciona de esta manera: Ofelia se levanta muy temprano, se dedica a su bebé unas horas, luego intenta tocar la guitarra o escribir un poco para más tarde volver a ocuparse otro ratito de su bebé y entonces el resto de la tarde, y hasta bien entrada la noche, a su huerto. Pocas horas le quedan para salir a pasear, conocer gente, dedicarle tiempo a su pareja... Porque aunque lo pueda parecer, Ofelia no vive sola con su pequeño. Su marido anda por ahí también, sobre todo los fines de semana. Él, Jaime Pérez, es redactor de esta publicación y en su trabajo o con su bebé emplea todas las horas que le caben en un día. Tampoco es que la rutina de Jaime sea más divertida que la de Ofelia pero, al menos, sale a trabajar fuera de casa, está al aire libre, que es lo que le gusta y, en definitiva, conoce un poco más de mundo. Y digo de mundo, sin referirme a sus habitantes, porque Jaime no tiene amigos en Nieuwe Stad, cosa que sorprende siendo él un impetuoso e hipersensible romántico empedernido con fama de gran besador. Claro, está Trinity Wiseman con la que Jaime mantiene una especie de relación mezcla de amistad/admiración profesional, pero amigos, amigos,... ninguno.
Pero, por otra parte, hay quienes recomiendan que el mejor lugar en que puede estar Ofelia sea, precisamente, su casa. Tiene fama de gorrona, no sabemos si merecida. Desde luego, su único amigo en la ciudad, Tristán Lápida, no recuerda ningún gesto gorrón por parte de Ofelia pero quizás haya sido por falta de oportunidades, no es que se vean demasiado... Y luego está su falta de escrúpulos. Un ejemplo: jueves por la mañana, centro de Nieuwe Stad. Ofelia paseando con su pequeño Dragan. Llaman la atención por ser los dos tan monos y, de repente, Ofelia vomita en mitad de la acera... Ella alega una comida en mal estado, suponemos que se referiría a alguna preparada por Jaime, al que critica constantemente por sus malas artes culinarias, pero lo cierto es que el numerito no fue nada agradable. ¿Tendría algo que ver, más bien, esa dieta vegetariana tan peculiar que Ofelia presume seguir? Quizás fuera cierto, el despiste es otro de los rasgos de Ofelia y seguro que tomó la comida en mal estado por error. Menos mal que es de metabolismo rápido y el suceso no tuvo mayores consecuencias...
Pero aún hay otro aspecto de la vida de Ofelia que es bastante aburrido: su relación con Jaime. Juntos desde el colegio, la separación en la época universitaria de Ofelia ha hechos estragos en la relación. Por pura inercia han seguido con sus planes: casarse, tener muchos hijos e irse a vivir en la naturaleza, tener su propio huerto, vivir de él y de la pesca... Pero, para empezar, Jaime decidió tener unos ingresos más fijos y se dedicó al periodismo (sin tener los estudios, una paradoja curiosa porque es Ofelia la que tiene unos estudios universitarios en Filosofía que le sirven, quizás, ¿para hablar con sus plantas?); por otra parte, ese espíritu hippie de libertad en todo, incluso en las relaciones con terceros, ha hecho que la pareja haya vivido, cada uno por su lado, historias más que tormentosas que han dejado huella y que ahora dan a la suya un tono, digamos, que soso... Por lo tanto, ni viven tan en conexión con la naturaleza ni consigo mismos y apenas pasan horas juntos a lo largo del día (ni entre ellos ni con el bebé), ni los objetivos de los dos van en la misma dirección ni, a la hora de dormir juntos, saltan chispas en una relación ya muy desgastada. Pero cuesta mucho renunciar a un sueño tantas veces soñados y ahí andan ellos, intentando tener otro hijo y comiendo pescado y hortalizas como única dieta.
De todos modos Jaime es muy observador y, tarde o temprano, sabrá evaluar la situación, se acordará de que su deseo para toda la vida era algo tan excitante como lograr tener el acuario personal perfecto y las aguas volverán a su cauce. Y le darán algún que otro hermanito a Dragan con el que éste pueda practicar deportes, uno de sus rasgos (junto con el de excitable) y jugar juntos, eso sí, rodeados por la naturaleza...¡¡Suerte!!
No cabe duda, entonces, de lo fácil que ha sido para Tico cumplir su deseo de toda la vida: vivir por todo lo alto. Pero este deseo tiene truco. Así como el de Claudia, su mujer, es un deseo que, una vez cumplido, no da marcha atrás (ver a su extensa prole convertida en adolescentes), el deseo de Tico está a punto de convertirse en una pesadilla. La mejor casa de Hooba Noobie, un deportivo deslumbrante y una terapia de relajación para Claudia (que vive tremendamente estresada al tener que dedicarse no sólo a sus 6 hijos, sino a la educación de todos los escolares de Hooba Noobie desde su cargo de Concejala de Educación) están mermando unas cuentas que ya no deslumbran tanto como antes.
¿Maneras de sobrellevarlo? Claudia las tiene en casa. Disfruta con sus pequeños (sobre todo con Coqueline... no sé qué dirán los demás), se divierte enseñándoles nuevas cosas, compartiendo juegos con ellos... Y bueno, echando mano de su recién adquirida recompensa de "Multitarea". Por su parte, Tico, tiene unos métodos un tanto más, digamos, externos para pasar el rato. Si mis fuentes no me fallan, Claudia y Tico se conocieron siendo ella la asistenta del hogar que la agencia tuvo la osadía de mandar a casa de uno de los solteros más promiscuos de Ancient Town. Pues bien, Tico no ha perdido la costumbre de ligar con las asistentas, aunque, claro, los años no pasan en balde y, aunque conserve casi intacta la privilegiada forma física que le valió ser el deportista mejor pagado de Hooba Noobie (aunque quizás estemos hablando de otro usuario avezado del "Escultor de Cuerpos"), las chicas ya no caen rendidas a sus pies. Un consejo, Tico: si quieres ligar, ten paciencia, alguna cazafortunas picará tarde o temprano. Ah! Y vigila tus espaldas, recuerda que Claudia, es Hipersensible... y tiene ojos. Y otro método más que usa Tico: gandulear en el trabajo. En definitiva él es el dueño del equipo local... ¿qué tiene que hacer en realidad?
Pero no nos olvidemos de lo que comentábamos al principio, Claudia le consiente tanto a Tico que es capaz de: primero, dormir sola, porque Tico no soporta el llanto de las bebés en mitad de la noche y segundo, ceder finalmente y que sean las niñas las que duerman en el distribuidor de la primera planta...
Pero en esta familia, aparte de sus particulares vástagos, hay 6 niños. Exactamente 5 niñas y un niño, por este orden: Conrad Bream, Daphne, Ada Monroe, Collette, Eleonor y Coqueline. Un público más que suficiente en días de floja entrada en el Estadio de Westport (con entrada gratis, faltaría más, para eso papi es el dueño).
Aparte de las 2 bebés, de las que poco hay que decir salvo que van perfilando sus rasgos (Eleonor es un tanto malvada y odia estar al aire libre; y Coqueline es distraída y un alma solitaria), van aprendiendo a andar, a hablar, etc. Las 3 niñas más mayores son tan distintas entre sí que podríamos hacer un catálogo con ellas. Daphne es un ratón de bibliotecas, gruñona y frugal; Ada Monroe goza de un gran sentido del humor, es excitable y atlética; y Collette es distraída, fácil de impresionar y cobarde... Por su parte, Conrad Bream es un neurótico pero con sentido del humor y bastante torpe. De sus padres, me temo, sólo han heredado los rasgos negativos. Tico es un neurótico solitario que odia el arte y es un cobarde. En contrapartida es muy afortunado, salta a la vista. Claudia, sin embargo, entregada a su familia, es hipersensible, buena y amistosa, pero también bastante cobarde. ¿Quién dijo que había que ser valiente para tener 6 hijos?
Ada Monroe ha heredado también de su padre el gusto por los deportes y es la única, por el momento, que ha elegido su deseo para toda la vida: llegar a ser, como papá, una deportista superestrella. En realidad todos tuvieron, por unas horas este mismo deseo y fue tras el gran partido que el equipo local ganó 9 a 1 la semana pasada (ya se notan los fichajes). Pero el deseo pasó rápido, salvo en Ada Monroe. Ella es también la más sociable, sus mejores amigos Jackie Karlskrona y Rebeca Falstaff lo pueden corroborar; y una persona muy observadora. Sin duda, habrá que seguirla de cerca porque promete. Los demás se conforman con alguna que otra característica resaltable. Conrad Bream es un limpiador veloz y Collette ha conseguido la recompensa de "Entretenimiento gratuito" en el cine local...